¿Qué significa la serpiente en El Principito?

De todos los personajes de El Principito, pocos generan tantas dudas como la serpiente. Ella es la primera criatura que encuentra el niño al llegar a la Tierra, habla con acertijos y reaparece al final de una manera que inquieta a muchos lectores. Después de todo, ¿qué representa? La respuesta sorprende a cualquiera que espere encontrar allí a un villano.

La serpiente no es mala.

La intuición más común, heredada de otras tradiciones, es leer la serpiente como símbolo del mal o como veneno del mal humano. En Pequeño Príncipe, sin embargo, ese no es su papel. A pesar del veneno, la serpiente no representa el mal ni la tentación. Reducirlo a eso es perder la esencia del símbolo que construyó Saint-Exupéry.

Tanto es así que el tono mismo de la obra en relación con él no es de horror, sino de enigmática gravedad. La serpiente no amenaza al príncipe; ella le ofrece algo y lo hace con una solemnidad casi ritual.

La muerte como puente y paso

La clave para entenderlo es esta: la serpiente representa la muerte, pero no como algo peyorativo, trágico o aterrador. Ella es un puente, un instrumento de liberación. Es a través de esto que el Principito logra salir de su cuerpo físico y regresar a su planeta de origen, donde lo espera su rosa, símbolo de amor, esencia y hogar.

Vista así, la serpiente no es la antagonista, es la mensajera de la trascendencia. Su mordisco no acaba la historia, la completa: permite el paso de lo pesado, el cuerpo, para redescubrir lo esencial, el vínculo. “Parece que murió, pero no fue cierto”, dice el narrador. La partida del príncipe no es una fuga ni un final, es lealtad a su rosa.

¿Por qué molesta a tantos lectores?

Es natural que la serpiente cause extrañeza, especialmente para aquellos que conocieron la historia a través de las animaciones más ligeras y luego se toparon con el libro. Algunos sienten que su presencia hace que la historia sea trágica. Pero es precisamente allí donde El Principito se revela más profundo que un libro para niños: no oculta la muerte, le da un nuevo significado.

La obra sugiere, como lo hacen las grandes tradiciones espirituales, que la muerte puede ser un pasaje, no una aniquilación. Por eso, al final, el príncipe pide al aviador que mire al cielo: las estrellas reirán y él recordará. La serpiente fue el umbral para este reencuentro. Para seguir detalladamente esta lectura, y la respuesta a las preguntas que los propios lectores plantearon, mira la clase completa.

Lecturas de Nous

Lee los clásicos en profundidad

Nuestra lista de más de 130 libros recomendados, comentados y organizados por temáticas, para que no leas a oscuras.

Ver lecturas recomendadas

Preguntas frecuentes

¿Qué representa la serpiente en El Principito?

La serpiente representa la muerte, pero no como algo trágico o malvado. Es un puente, un instrumento de liberación: es a través de él que el Principito deja su cuerpo físico y regresa a su planeta, donde está su rosa.

¿Es la serpiente mala o el veneno de la maldad humana?

No. A pesar del veneno, en el libro la serpiente no simboliza el mal. Funciona como un pasaje que permite al Principito regresar a su esencia y a lo que es más importante para él, su rosa.

¿Por qué la serpiente parece hablar con acertijos?

Porque representa el misterio de la muerte y la trascendencia, aquello que no se puede entender sólo con la lógica. Como todo símbolo profundo, adquiere nuevos significados con cada relectura.

Profundizar: la rosa y el zorro · Lo esencial es invisible a los ojos. · El Principito: resumen y análisis
Clase fuente (YouTube): O Pequeno Príncipe, de Antoine de Saint-Exupéry (NousCast)