El mal como ausencia del bien

¿De dónde viene el mal, si Dios es bueno y creó todo lo que existe? Esta pregunta atrapó a San Agustín durante años. La respuesta que encontró cambió la historia del pensamiento: el mal no es una cosa, es la ausencia de un bien debido.

El problema que lo frenó

Antes de convertirse, Agustín era maniqueo. El maniqueísmo explicaba el mal de manera intuitiva: hay dos principios eternos, la luz y las tinieblas, el bien y el mal, en guerra permanente. Evil would be a substance, a dark matter. La ventaja de esta idea es liberar a Dios de la culpa del mal; el precio es que Dios deja de ser todopoderoso y comparte el trono con un eterno rival.

La respuesta: privación, no sustancia

Al leer a los neoplatónicos y madurar su fe, Agustín vio la salida. El mal no tiene ser propio: es privatio boni, privación de un bien. Así como la ceguera no es un objeto, sino la falta de visión, y el agujero no es una cosa, sino la ausencia de materia, el mal es la falta de una perfección que debería existir.

De esto se desprende una afirmación luminosa: todo lo que existe, mientras existe, es bueno. La corrupción sólo puede atacar lo que es bueno, porque sólo hay algo que puede corromper donde hubo bien. No hay dos fuerzas eternas: está el bien y sus defectos.

El mal moral

¿Y el mal que cometimos? Proviene de la voluntad que se extravía: un bien amado en el orden equivocado, como en el robo de peras. El mal no es amor por nada, es amor desordenado.

Este giro es uno de los seis grandes argumentos de Confesiones, una obra leída en el contexto de historia de la iglesia antigua.

estudio en profundidad

Curso de Historia de la Iglesia, con el Prof. Dr. Rodrigo Bitencourt

Lectura profunda de la obra de Daniel Rops, donde aparece íntegramente la conversión de Agustín y el mundo que lo formó.

Descubre el curso

Preguntas frecuentes

¿Qué significa el mal como ausencia del bien?

Significa que el mal no es una cosa o sustancia creada, sino la falta de un bien que debería estar presente. La ceguera es la ausencia de visión, no de un objeto; El mal es privación (privatio boni).

¿Por qué era importante esta idea para Agustín?

Porque soluciona el problema que le ligaba al maniqueísmo. Si el mal no es una sustancia, Dios no lo creó y no hay dos principios eternos en guerra. Todo lo que existe, mientras existe, es bueno.

¿Cuál es el maniqueísmo que abandonó Agustín?

Una doctrina que explicaba el mal como un principio eterno, una sustancia oscura en lucha con la luz. Agustín la siguió durante años y la abandonó cuando entendió el mal como una privación, no como una cosa.

Continuar: Confesiones: resumen y análisis · El robo de las peras · ¿Qué es el tiempo, según Agustín?
Clase fuente (YouTube): Confissões, de Santo Agostinho (NousCast)