Tipos de lectura: por qué leer novelas forma el carácter

Clase de origen: Noites brancas, de Fiódor Dostoiévski

Hay diferentes tipos de lectura, y confundirlos a todos es la razón por la que muchas personas descartan la novela como pérdida de tiempo. Vale la pena separar los tipos antes de explicar qué es lo que solo la novela ofrece.

Consulta, especialización, entretenimiento

Hay lecturas de consulta: las que buscan una información puntual y terminan en cuanto la encuentran. Hay lecturas de especialización: las que profundizan en un tema técnico, exigen método y continuidad, y forman competencia. Y hay lecturas de entretenimiento, categoría que incluye las buenas novelas, que suelen tratarse como las menos serias de las tres. Es un error de clasificación. La buena novela no compite con la lectura especializada, cumple una función que ninguna de las otras dos cumple: forma las emociones, forma los sentimientos.

Formar, no solo sentir

Vivimos en un mundo tan tecnológico y agresivo que, muchas veces, la gente tiene miedo de mostrar sus propias emociones. En ese contexto, la novela adquiere una función casi pedagógica. Leer una buena novela es vivir intensamente una gama de emociones, sin los costos ni los riesgos de la vida real, porque la novela es una forma de formar el amor y la sensibilidad, no solo de sentirlos de paso. Es la diferencia entre presenciar un sentimiento y ser entrenado por él.

Esto explica por qué la lectura de una novela no puede sustituirse por un resumen, una sinopsis o un video de diez minutos sobre la trama. Lo que forma no es la información de que la historia ocurrió, es el tiempo de permanencia dentro de ella, frase tras frase, capítulo tras capítulo.

Tratados de ética y novelas, lado a lado

Hay un método de estudio que ilustra bien esta tesis, y que viene de la propia experiencia de quien enseña en Nous: leer tratados de ética y las obras de Dostoyevski al mismo tiempo, porque las novelas de Dostoyevski contienen prácticamente todos los casos morales posibles. El tratado explica el principio, la novela muestra el principio en acción, encarnado en personajes que se equivocan, dudan y eligen. Uno sin el otro queda incompleto: la ética sin la novela corre el riesgo de quedarse demasiado abstracta; la novela sin ética corre el riesgo de quedarse en mero entretenimiento, sin que el lector perciba lo que se está formando en él.

El caso de Noches blancas

Noches blancas, de Dostoyevski, es un buen ejemplo de esta formación en miniatura. En pocas páginas, la novela ofrece todo un caso moral: la ilusión del amor idealizado, el precio de vivir más en la imaginación que en la realidad, la diferencia entre un minuto de felicidad y una vida de soledad. Quien lee la obra no sale de ella solo informado sobre el argumento, sale con la propia sensibilidad un poco más entrenada para reconocer, en la vida real, qué es un sueño y qué es un encuentro verdadero. Esa es la razón para leer novelas, y esa es la razón para seguir leyendo a los clásicos.

Lecturas de Nous

Lee los clásicos en profundidad

Nuestra lista de más de 220 libros recomendados, comentados y organizados por temáticas, para que no leas a oscuras.

Ver lecturas recomendadas

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los tipos de lectura?

Hay lecturas de consulta (búsqueda de información puntual), lecturas de especialización (profundización en un tema técnico) y lecturas de entretenimiento, categoría que incluye las buenas novelas, que cumplen una función propia además de distraer.

¿Por qué leer novelas si no es una lectura especializada?

Porque la novela forma emociones y sensibilidad, no solo informa. Es una forma de vivir intensamente una gama de sentimientos que la vida cotidiana, en un mundo tecnológico y acelerado, tiende a reprimir.

¿Se puede estudiar filosofía y leer novelas al mismo tiempo?

Sí, y es un método con resultados probados: los tratados de ética explican el principio moral, y novelas como las de Dostoyevski muestran el principio en acción, porque contienen prácticamente todos los casos morales posibles.

Continúe en el cluster de Noches blancas: Noches blancas, de Dostoyevski · El soñador de Noches blancas · Amor idealizado, amar la idea de la persona · Una cultura que acusa y no absuelve
Clase de origen (YouTube): Noites Brancas, de Fiódor Dostoiévski (NousCast)