Utopía, de Thomas More, 1984, de George Orwell, y Un mundo feliz, de Aldous Huxley, forman un arco de tres siglos que va desde el sueño de la sociedad perfecta hasta la pesadilla del control total. Leídos junto con Rebelión en la granja, los tres dibujan la misma advertencia de diferentes maneras: sin vigilancia y participación activa de la gente, cualquier utopía puede ser manipulada y transformada en distopía.
Thomas More: la isla perfecta
En Utopía, publicada en 1516, Thomas More describe una isla donde la propiedad privada ha sido abolida, la justicia es equitativa y todos viven en armonía. Es el punto de partida del género: la sociedad ideal imaginada como una posibilidad concreta, no sólo como una esperanza abstracta.
Este mismo sueño de una sociedad ideal impulsa a los animales en la revolución contra el señor Jones. La granja, en los primeros capítulos de Rebelión en la granja, es prácticamente la isla de More en miniatura: propiedad colectiva, trabajo compartido, igualdad declarada. La diferencia es que Orwell escribe después de ver, en la historia real, lo que sucede cuando esta isla no tiene forma de defenderse de quienes quieren apropiarse de ella.
Orwell: control por el miedo
La principal crítica de Orwell al pensamiento utópico es que, sin vigilancia y participación activa del pueblo, cualquier utopía puede ser manipulada y transformada en una distopía. Esto se refleja en la forma en que los cerdos van apoderándose de privilegios, hasta que la igualdad inicial desaparece por completo. En 1984, Orwell radicaliza esta advertencia: muestra lo que sucede cuando este proceso de corrupción llega a su etapa final, un gobierno totalitario que controla todos los aspectos de la vida humana mediante el miedo, la vigilancia y la fuerza.
Huxley: control a través del placer
Un mundo feliz presenta un sistema diferente, donde las personas están controladas por el placer y el condicionamiento psicológico. En lugar de reprimir el deseo, el sistema de Huxley lo satura: las personas están condicionadas desde el nacimiento a aceptar su rol social y a consumir placeres superficiales que les impiden cuestionar.
A pesar de sus diferencias, Orwell y Huxley llegan a una conclusión similar: las masas pueden ser manipuladas y convencidas para que acepten su propio sufrimiento.
En Orwell, los cerdos reescriben la historia, eliminan a sus oponentes y convencen a los animales de que están mejor que antes. En Huxley, nadie necesita estar convencido de nada, porque el condicionamiento viene antes que la capacidad de cuestionar. Ambos libros advierten que el peligro real no es sólo la opresión visible, sino la forma en que se nos lleva a aceptarla como algo normal.
Lo que los tres libros enseñan juntos
Leído en secuencia, el arco que va desde Utopía hasta 1984 y Un mundo feliz muestra que cada sociedad está en una lucha constante entre libertad y dominación, entre justicia y corrupción. El poder corrompe y necesita límites, y la manipulación ideológica, ya sea por la fuerza o por placer, es la mayor herramienta de los regímenes que quieren perpetuarse. Las revoluciones pueden ser secuestradas y traicionadas por nuevas elites; el control de la información y la historia es esencial para mantener el poder; y la libertad requiere una vigilancia constante y una conciencia crítica.
Rebelión en la granja es, en este sentido, el vínculo entre la promesa de More y la pesadilla de Orwell y Huxley: muestra el momento exacto del punto de inflexión, cuando una sociedad que nació como una isla ideal comienza a transformarse, paso a paso, en el sistema que decía combatir. Cualquiera que quiera entender este giro con todos los personajes y episodios encontrará en el resumen y análisis de Rebelión en la granja el punto de partida, y en el concepto de doblepensar la herramienta psicológica que Orwell identificó como el motor último de este proceso.
Lecturas de Nous
Lee los clásicos en profundidad
Nuestra lista de más de 130 libros recomendados, comentados y organizados por temáticas, para que no leas a oscuras.
Ver lecturas recomendadasPreguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre Utopía, 1984 y Un mundo feliz?
Utopía de Thomas More describe una isla ideal donde la propiedad privada ha sido abolida y todos viven en armonía. 1984, de Orwell, muestra un sistema que controla a través del miedo y la vigilancia. Un mundo feliz de Huxley muestra un sistema que controla a través del placer y el condicionamiento psicológico desde el nacimiento.
¿Qué tienen en común Orwell y Huxley, a pesar de sus diferentes métodos?
Los dos llegan a la misma conclusión por caminos opuestos: las masas pueden ser manipuladas y convencidas para que acepten su propio sufrimiento, ya sea a través de la represión explícita de Orwell o del condicionamiento placentero de Huxley. El verdadero peligro no es sólo la opresión visible, sino la forma en que se nos lleva a aceptarla como algo normal.
¿Cómo encaja Rebelión en la granja en este arco de utopía-distopía?
La revolución animal nació con el mismo sueño de la isla de Thomas More, una sociedad sin explotación y con justicia equitativa. Orwell muestra cómo este ideal utópico es subvertido sin vigilancia y participación activa del pueblo, la misma advertencia que sustenta 1984 y, de otro modo, Un mundo feliz.
Profundizar: Rebelión en la granja, de George Orwell: resumen y análisis · ¿Qué es el doblepensar (doublethink)? · ¿Quién fue George Orwell? · Vivir las preguntas, de Rilke
Clase fuente (YouTube): A Revolução dos Bichos, de George Orwell (NousCast)