Sócrates y la invención del alma

Clase de origen: Sócrates e o conhece-te a ti mesmo: autoconhecimento, virtude e maiêutica

Antes de Sócrates, la palabra griega para alma, psyché, no designaba casi nada de lo que hoy asociamos con ella. Era sobre todo el aliento que anima el cuerpo y lo abandona en el momento de la muerte, una especie de sombra pálida, sin peso moral. Fue Sócrates quien hizo que esa palabra significara otra cosa, y el cambio es lo bastante grande como para llamarlo una invención.

Lo que existía antes de que la palabra cambiara de sentido

En un mundo homérico, la psyché es lo que queda de un guerrero después de morir: una imagen débil, un eco del cuerpo, sin memoria viva ni voluntad propia. No piensa, no elige, no mejora ni empeora. Es presencia mínima, casi ausencia.

Sócrates hereda esa palabra y la transforma. Con él, psyché pasa a nombrar aquello en ti que piensa y decide, y que mejora o empeora según lo que haces. Es decir: existe en ti una parte que importa más que el resto, enferma sin que nada se note por fuera, y responde a tratamiento.

Una acusación en forma de pregunta

Caminando por la ciudad, Sócrates repetía a cada persona que encontraba una acusación disfrazada de pregunta. ¿No te avergüenzas, decía, de ocuparte tanto del dinero y los honores, y tan poco de tu propia alma, para que esté en el mejor estado posible? La expresión griega para esta exhortación es epiméleia tês psychês, el cuidado del alma, y está en la Apología, 29d.

El peso de la frase solo se aprecia cuando se recuerda dónde fue dicha: no en un tratado tranquilo, sino en medio de un juicio en el que estaba en juego la propia vida de quien hablaba. Sócrates exigía de los demás exactamente aquello que él, en ese mismo instante, estaba dispuesto a sostener con su propia vida.

Por qué esto cambia lo que una persona es

Si existe en ti algo que puede mejorar o empeorar, y que enferma sin síntoma visible, entonces cuidar de uno mismo deja de ser cuidar solo del cuerpo, del patrimonio o de la reputación. Pasa a existir un segundo objeto de cuidado, invisible y, para Sócrates, más importante que los otros dos juntos. Por eso podía decir, sin retórica vacía, que la riqueza no genera la virtud, sino que es la virtud la que genera la riqueza y los demás bienes.

La imagen de la partera, heredada de la propia madre de Sócrates, Fenarete, ayuda a entender por qué este cuidado nunca es solitario. En el Teeteto, describe su propio oficio con estas palabras: "mi arte de partear tiene todo lo demás en común con el de las mujeres, y difiere solo en que asiste a las almas, y no a los cuerpos" (Platón, Teeteto, 150b, traducción nuestra a partir de la edición en portugués de Carlos Alberto Nunes, en As Grandes Obras de Platão). El alma que necesita cuidado no se examina en silencio: necesita a alguien de afuera, haciendo la pregunta correcta.

Nótese que esa parte de ti que describe Sócrates no es lo que hoy llamaríamos personalidad, ni el conjunto de sentimientos que alguien lleva consigo. Es más estrecha y más seria que eso: es la capacidad de juzgar correctamente lo que es bueno, la misma capacidad que, según la tesis socrática de que la virtud es conocimiento, decide si una vida sale buena o mala. Cuidar del alma y examinar la propia vida son, en este sentido, el mismo gesto descrito desde dos ángulos.

Lo que quedó después de él

Toda la tradición posterior, incluida la cristiana, trabajará dentro de esta idea: la de que existe, en cada persona, algo que piensa, decide y puede enfermar sin que nadie de afuera lo perciba. La palabra psyché nació casi vacía, un eco sin peso. Ganó el peso que carga hasta hoy en la boca de un hombre que no escribió una sola línea, descalzo, en una plaza de Atenas, preguntando a extraños si cuidaban de sí mismos.

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Preguntas frecuentes

¿Qué entendía Sócrates por cuidado del alma?

Andaba por la ciudad preguntando a la gente si no le daba vergüenza ocuparse tanto del dinero y los honores, y tan poco de su propia alma. El griego para esto es epiméleia tês psychês, el cuidado del alma, y está en la Apología, 29d. La idea es que existe en ti una parte que importa más que el resto, y que mejora o empeora según lo que haces.

¿Cómo se entendía la psyché antes de Sócrates?

Sobre todo como el aliento que anima el cuerpo y lo abandona en la muerte, una especie de sombra pálida, sin mucho peso moral. Antes de él, no era el lugar donde se piensa, se decide y se forma el carácter.

¿Qué significa epiméleia tês psychês?

Literalmente, cuidado del alma. Es la expresión que usa Sócrates en la Apología para describir su propia misión: hacer que cada persona que encontraba percibiera que existía en ella algo más importante que la riqueza o la reputación, y que ese algo respondía a tratamiento.

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